final de viaje

ls fotos en flickr , como siempre!
escribo esto a las 6,17 de la mañana, en madrid, desvelado por el jetlag y sobre todo por la inmensa sensación de soledad que ahora siento.
en barajas me han perdido mi maleta, con toooooda mi ropa, mis cosméticos y los regalos que con tanto esfuerzo y cariño he comprado a lo largo de 10 días.
Pero bueno, aún me queda el recuerdo de estos días que he pasado en shanhai con mi niña, cada uno de estos recuerdos vale su peso en oro, así que no me importa mucho, hay cosas peores...
en los últimos 2 días de mi estancia visité el templo del buda de jade, situado en un barrio ruidoso y sin ningún encanto, bueno, un encanto si tiene, allí vive patri. el templo es como todos los demás templos budistas, gente rezando, quemando incienso y figurotas de budas grandes y coloridas.
La verdadera gracia de este templo es un buda de jade que no dejan fotografiar y por el que hay que pagar extra si quieres verlo. además de ese, está el recostado, muy bonito.
Luego visité junto a patri la torre más alta de china y la 4ª del mundo, la jin mao. como ya había anochecido y había neblina, no nos pareció buena idea subir al piso 88, no habríamos visto nada, y nos quedamos en el piso 54, en el bar del Hyatt, el hotel más alto del mundo. cocktail y a cenar!
Al día siguiente fuimos a un pueblecito típico cruzado por canales, no recuerdo el nombre, pero tardamos una hora y media en un autobús sin amortiguación... tengo el cuello hecho un cromo... el pueblo tiene 1000 años de historia, está perfectamente conservado y es una forma encantadora de pasar una soleada jornada invernal. muy romántico. comimos comida típica china, deliciosa.
y ya, de vuelta a shanghai, un poquito de vida nocturna. la verdad es que yo he tenido algunos problemas con la música. unos días por ser demasiado rapera, y es que no me entra el rap... otros días por ser demasiado bacaladera, se puede tolerar, pero no es pasable la mala calidad de los DJ's. eso si, los garitos están bien currados, hay mucha pasta en esa ciudad.
Me quedo con el Mao. cobran 100¥ en la puerta (10€) pero luego las copas cuestan 60¥, es como meterse en la nueva fontana pero en barato. ambiente modeleo y buena música.
aluciné con una chica que se puso a cantar en directo, una rubia de cuerpo delgado con voz de negra. tipo amy winehouse pero en fina, de hecho cantó rehab y nos dejó flipados.
Y con otro día que queda solo para mi peque y para mí, concluye este diario, vuelvo a madrid y no se cuando volveré a ver a mi niña. solo espero que sea cuanto antes.

